miércoles, 14 de septiembre de 2016

La niña salvaje

Tenia los brazos muy Fuertes de trepar, los pies hechos al camino y la mirada en el cielo. Sus padres eran investigadores y ella nació en la selva. Subía a los árboles cómo lo hacían los chimpancés, jugaba con ellos, su mejor amigo era un Monito. Le gustaba nadar desnuda en el río, junto a los peces y salpicar a los elefantes que la mojaban con sus largas trompas. Surfeaba sobre las tortugas y cabalgaba al atardecer sobre las cebras. El León le tenía envidia porque ella era la verdadera reina de la sabana.

Cuando tenía 7 años apareció un hombre que quería construir una carretera y derribar los àrboles de su selva. Decía que ella no podía vivir allì, que debía vestirse y vivir en la ciudad,  ir al colegio y aprender matemáticas.  Ella sabia leer, sabia sumar restar e incluso dividir. Su madre era una gran profesora. Sabia de historia y geografía. Se orientaba en la noche porque conocìa las estrellas y podía reconocer a simple vista que plantas debía evitar por ser venenosa. Bebía leche de cabras salvajes que Ordeñaba ella sola, hacia cabañas en el suelo y refugios en los àrboles. Trataba sin peligro con todo tipo de animales. Ella no necesitaba la ciudad y la selva no necesitaba esa carretera.

Gobiernos enteros lucharon por llevar a esa niña al colegio. Pero ella luchó contra todos ellos. Sus padres la acompañaron a hablar con los presidentes de muchos países y ella sola explicò por què esa selva debía quedar como estaba. También hizo un examen, con el que demostró que no necesitaba ir al colegio,  que la selva y sus padres ya se encargaban de su educación.

20 años después era una famosa antropologa que vivìa entre la selva y la playa,  que estudiaba los poblados de África y viajaba a todas partes con su amigo, Monito.

Era una aventurera, un ser capaz de todo, era D.

viernes, 20 de mayo de 2016

La exploradora

Desde muy prqueña ella había sido exploradora. Le gustaba salir al jardín a buscar hadas,  nombrar las flores, observar a los animales y descubrir sitios nuevos. Le gustaba también correr, jugar y saltar... descubrir cada minuto de la vida.

Cuando creció siguió siendo exploradora. Ella no podía dejar de descubrir, quería aprender, quería ser mejor.

Un día le propusieron una misión super importante, muy lejana y un poco peligrosa. Ella, que era valiente e inteligente pensó bien en todas las opciones y decidió que tenía que aceptar la misión. ¡Era una oportunidad única para aprender cosas nuevas!

Cogió el coche y llegó al aeropuerto, llevaba una maleta roja llena de instrumentos para la investigación. Cuando el coche avión despegó sintió cosquillas en su barriga, estaba muy emocionada.

Al poner los pies en la isla, respiró el aire y se sintió fuerte. Ahí comenzaba su misión. Preparó el campamento. Jna tienda de campaña, una zona para cocinar... y puso todas sus cosas en un lugar seguro. Cuando estuvo preparada salió a andar. Caminó muchas horas, viendo flores nuevas,  animales exóticos frutas diferentes.... Todo era nuevo, lleno de colores vivos.

Pasó en  la isla todo un mes. Se bañó en su mar, descubrió unos peces violeta a los que llamó violetinis nadadoris.  Descubrió un animal que era una mezcla entre un perro y un gato, pero con un cuerno de unicornio, al que doméstica y llamo Rosettis carlinus unicornium.  Un ave de plumas rosas y pico verde fue llamado Dianutis Angylinius

Pero su descubrimiento favorito fue una flor azul que olía a caramelo y que cuando la cortabas,  soltaba un jugo que mezclado con un poco de agua era el mejor refresco del mundo.

La exploradora,  después de tal hazaña se hizo muy famosa y le puso a la isla la primera letra de su nombre. M.

Felicidades M.



lunes, 9 de mayo de 2016

La bailarina de pies de plomo, el hada del espejo, las certezas, los caminos y crecer acompañados

Hay mil maneras de crecer...

Dicen que crecemos cuando nos cargamos de responsabilidades, qué ahí comenzamos a ser un poco adultos... cuando comenzamos a cargar

Dicen también que crecemos en cada caída, en cada fracaso, en cada aprendizaje.

Pero si yo tuviese que elegir una sola manera de crecer, me quedaría con ese crecimiento que te aporta cada risa que provocas en alguien a quien quieres, en ese crecimiento al sentirte segura y bonita, al romper miedos, vivir experiencias y sentirte llena.


Decirle a una niña que las hadas no existen, que es mayor para seguir buscándolas, es una falta de respeto enorme a la fe y a la razón. Que la niña se confunde, se niega y sus creencias se rompen... Guerras enteras ha habido por considerar que la fe de un pueblo era una falacia... pero sin embargo, no nos importa romper con la fe si hablamos del reino de la inocencia, del reino de la verdad, que se esconde en la cabeza de una niña que cree en las hadas.

Querida niña bella, querida hada que dejó de buscarse, que se perdió... no les creas, permíteme que te cante que las hadas existen. aunque quizás no vivan en las flores... aunque quizás se humanicen un poco para poder cumplir su misión; aunque vayan de vida en vida luchando por encontrarse, por no negarse...

Las hadas existen porque un hada es un ser que transmite magia sin querer, un hada es un ser que atrae, que llama, que busca... que da consejos y acierta... aunque en su interior reine una tristeza infinita.

Y por cada hada un guerrero, un san Jorge que cabalga, que nunca buscó hadas, porque supo que la magia tenía humanidad entre los poros, un guerrero que te da la mano, para que la tristeza no reine... para que seas un hada que revolotea a su alrededor... para agarrarte a veces la mano.... que las hadas se ponen de puntillas y ya tienen la cabeza en las nubes.

Yo te cedo mis linternas y mis canciones, que sé que tu certeza me abrirá el camino...

Niña que buscaba hadas bajo las flores, no busques en el jardín, busca en el espejo... que yo era una bailarina con pies de plomo...

...y tu me hiciste hada que flota al ritmo de una continua melodía.

Hada de nariz arrugada, tu llevas mis linternas, yo te sigo detrás.


lunes, 25 de abril de 2016

Mi ciudad favorita de Europa

Si digo que Praga es mi ciudad favorita del mundo y que a las orillas de su río monté en globo y me sentí volar, probablemente se sorprenda.
Si digo que mi barrio favorito está en Buenos Aires, que mi tienda de ropa favorita la descubrí en Nueva York, que el mejor guiso lo he comido en Brujas y el mejor postre en un restaurante francés de Londres descubrirá que soy un poco pajarillo... pero eso no le importa.

Llegamos sin piel, nos abrimos en canal para conocernos y jamás pensamos que por dentro vestíamos el mismo color. Las alas son una tontería, cuando no hablamos de magia, si no de empoderarse.

Creimos en lo mismo, en sirenas, en duendes... pero nunca pensamos que lo que tendría fuerza en nuestras vidas fuese La Bella y la Bestia

Por muy cerca que te sienta, nunca es suficiente.

Y lo dimos todo, lo vivimos todo, con la naturalidad de quien sabe que lo que está pasando es porque así tiene que suceder.

Si de repente desapareciese, el Universo nunca sería igual.

4 estrellas pueden ser Cosmo

Yo era linterna, pero la luz la trajo su llegada.

El camino ha sido asfaltado

Ya no estoy sola

Y si alguna vez me dijese ven

Volaría.

martes, 19 de abril de 2016

pajaritas

Yo siempre he sido de esas personas que opinan que las cosas, nos gusten o no, siempre ocurren por una razón. A veces la vida hay que aceptarla tal y como te viene, porque puedes predisponer, decidir y actuar en función de lo que consideres, pero al final, pasa lo que tiene que pasar.
Cuando llegaron a mi vida fue raro, parecía pasajero y tenía olor a eternidad, pero no le di más importancia de la que tenía... nuevas personas en tu vida...

Llenaron un huequecito que solo ellas podían llenar y comencé a notar que una pata de mi araña nacía, se hacía fuerte y aquella pata vieja y destrozada, volaba porque ya había cumplido su misión....

En sus ojos vi de nuevo la inmortalidad, recordé el trebol, la alegría, la libertad que hacía tiempo tenía olvidada... y de repente, tengo ganas de crear, pero no de crear como suelo hacerlo, para dentro y para mí, si no de crear para fuera...

Hacía tiempo que no sentía estas ganas de cambiarlo todo.

Es maravilloso como la cotidianidad puede marcar una relación... que yo estaba en su casa y estaba en la mía... que abrazarlas es sentir hogar...

Dicen que soy dada a inventarme familia, como si no tuviese suficiente, pero lo cierto es que no elijo yo que persona se convierte en mi familia, que ellas lo eran ya, sin yo saberlo.

Cuando un diente de león vuela, es porque hay vida, porque tiene una semilla que repartir, que desplegar... y por muy lejos que aterricen las semillas, siempre forman parte de un mismo diente de león.

Los pajaros vuelan, se distancian, pero siempre encuentran su nido, siempre encuentran su hogar

Y ellas son pajaritas

martes, 1 de diciembre de 2015

La edad de la Razón. O ¿Yo no te dije que no crecieras?

Ayer fui a comer con mi familia a un restaurante, creo que comimos carne y después un postre de chocolate. Mi hermana, comentó en broma que dicen que el chocolate propicia los partos, mientras se acariciaba la barriga.  Cuando nos despedimos, mi hermana y mi cuñado se fueron a ver a la hermana de éste a su casa, que está cerca... mi hermana merendó chocolate caliente.

En mitad de la noche ha sonado el teléfono. Mi hermana está en el hospital. Ha tenido un bebé, esta mañana a las nueve. Están los dos bien, ella un poco débil, pero bien.

Mi sobrino es muy guapo, tiene los dedos largos y duerme muchísimo. Mi hermano pequeño no se cree que sea tío con 10 años, yo tampoco me creo que lo sea con 13. Le hemos comprado entre los dos un oso de peluche gigante, es blanco.


Desde esta mañana han pasado 7 años ya, pero yo prometo que fue ayer cuando comía con mi familia. 7 años ya desde que conocí al hombre de mi vida, y debo decir que es de estos casos en los que sabes con certeza que el amor será eterno.

Mi sobrino es competitivo, luchador, tozudo y noble. Mi sobrino es futbolista.

Mi sobrino es cariñoso, juguetón, divertido y travieso. Mi sobrino es un niño.

Mi sobrino es ese que te ve aparecer en la puerta del colegio y de un salto se encaloma en tus brazos dándote un abrazo. Es el que cuando te ve en una salida del colegio, y sabe que no se puede mover de la fila te llama con urgencia, te da un beso y sigue su camino. Besos rápidos, porque es inquieto y fuertes, porque tiene que derrochar todo el amor que lleva dentro a puñados.

Mi sobrino llora por las injusticias, perdona rápido y ayuda siempre.

Recuerdo cuando tenía dos o tres años, que nos vio pasar a su tío y a mí con nuestro grupo scout, yo cargaba con un palo. Vino corriendo tras de mi, sujetó el otro extremo del palo y me dijo: "Yo te ayudo".

Mi sobrino es el que entra por la puerta de los bares a los que solemos ir a comer y sabe ya, casi en la esquina, lo que va a comer; especialmente si las opciones incluyen Huevos Fritos con Patatas y Jamón.


Hace dos años me preguntaba los domingos: "¿Por qué no te quedas y esta semana no vas al cole?" Hoy en día lo hacen su hermana y su prima... yo me lo sigo preguntando... porque, si por mi fuese, me quedaba 7 años enteros a su lado.


Gran Abel, dicen que los 7 son la edad de la razón... solo acuérdate de una cosa: cuando le hagas hueco a esa razón, no saques ni un pedacito de todo el corazón que tienes.


Quien me diría a mí, ayer, mientras comía con mis hermanas, que hace 7 años, un día como hoy, conocería al amor de mi vida.

miércoles, 29 de abril de 2015

No me leas

Hoy es la primera vez que escribo, esperando que no me leas... quizás porque si me leyeras sabrías que estoy muerta de miedo y sin embargo nunca me había sentido tan embriagada por la ilusión.

Espero que no leas que me encantan tus hoyuelos y me da pánico pensar en tus manos...

Espero que no leas que a veces busco tu foto y me quedo un rato contemplándola, porque eres muy bello aunque yo no te lo diga.

Espero que no sepas nunca, que no leas que me muero por escuchar tu voz antes de acostarme y que al abrir mis ojos por la mañana, ansío tus buenos días.


Espero que no leas que tengo mil planes en mi cabeza, al lado de los pajaritos... que no piso el suelo... que floto en una constante y tonta alegría.

Tengo la tripa llena de orugas... a puntito de convertirse en mariposas... y tú eres la razón.

Pero, no querría que me leyeses, porque no quiero correr y tú eres una locomotora, no quiero que me leas, porque quiero hartarme de contemplar tu hoyuelo, porque quiero mirarme en tus ojos sin que sepas que no hay afición más deseable.


Espero que no me leas, porque si no sabrías que estoy muerta de miedo, por si algo sale mal...

Espero que no me leas, porque entonces sabrías que quiero irme lejos, pero contigo.

jueves, 9 de abril de 2015

Madrid-Bruselas.

Se conocieron en un vuelo Madrid-Bruselas. Ella tenía el 23A, él el 23B. Charlaron un rato… ella era de Toledo, él de Fuengirola. Ella viajaba por trabajo, él por placer. Él estaba casado con un amor de adolescencia que se había convertido en un cariño acompañante. Ella tenía un hijo diecisiete años menor, él siempre quiso una hija que nunca llegó. Ella tenía 25, él tenía 52. Eran diferentes… pero se cayeron bien. Se dieron los correos y comenzaron a chatear de cuando en cuando. Ella se convirtió en su consejera, él se convirtió en su ilusión. Sin saberlo tenían la receta para un amor platónico perfecto. Un sentimiento desbocado que no se sabía de donde nacía… distancia,  vidas opuestas, tiempos paralelos…. Todo lo necesario para no estar nunca juntos. Solo les faltaba una cosa, que él la correspondiera en su amor. 

martes, 7 de abril de 2015

Una carta a mi ahijada de 4 años.

Querida ahijada. 

Hoy quiero darte las gracias por aparecer en mi vida. Quiero agradecerte la luz, la vitalidad, la sonrisa. Quiero agradecerte que me enseñes tanto, es admirable ver un medio metro como tú siendo tan responsable. Quiero agradecerte que seas tan cabezona, tan tozuda y persistente... porque sé que sabes lo que quieres, que serás independiente, lista, que harás con tu vida lo que te de la gana; y eso me tranquiliza. 

Hace 4 años que llegaste a mi vida, ese día convertiste a mi sobrinito de dos años en hermano mayor; creo que compartirás mi opinión si te digo que se ha convertido en un gran hermano mayor... claro que tiene una estupenda hermana pequeña. Hace cuatro años que completaste nuestra gran familia, hace años no me hubiese creído que en una cocina tan grande como la nuestra no fuésemos a caber todos... y claro... tu hermano, tu prima, tú... somos 10 en casa! 

Te contaré un secreto, pequeña hada, cada vez que me das la mano me recorre un escalofrío por la espalda, creo que nunca me acostumbraré a tu calor, a tu amor, a tu magia.  No te sorprendas, es normal... tengo una extraña adicción a tus abrazos, a como te enroscas en el cuello e impregnas el mundo con tu olor...

Pero ¿Sabes cual es mi verdadera afición? Mirarte, sentirte tan cerca, verte crecer, bailar, cantar, posar en las fotos (divina se nace, mi amor) , hacer carantoñas y gracias, ganarte la simpatía de la gente... Consigues lo que te da la gana de quien quieres... eres peligrosamente lista. 

Te adoro, mi luz, te adoro. 
Feliz cuarto cumpleaños. 

miércoles, 18 de marzo de 2015

La leyenda de Caperucita. Secuelas de perderseV (fin)

Caperucita y el Lobo vivieron su historia, eso nadie lo puede negar. Cada uno había encontrado su lugar al lado del otro, podían vivir solos, pero todo era mejor cuando estaban juntos. Tuvieron sus problemillas, mil veces pensó Caperucita que enamorarse del Lobo era la mayor locura que había cometido en su vida y hasta un tiempo después no fue capaz de aceptar que prefería volverse loca y amar con locura que estar cuerda… porque su Lobo era libre y las cuerdas atan. Mil veces pensó Caperucita que el Lobo no la podría amar nunca como ella lo amaba a Él, porque ella  tenía el corazón de la chica de falda y tacones que un día había sido, y el Lobo era Lobo de corazón también.
Sin embargo, también fueron mil veces las que el Lobo le demostró su amor, un amor más salvaje, más natural y más puro que el que cualquier humano podría mostrarle a Caperucita. Él era el Lobo alfa de la madriguera y sin embargo a su lado se volvía cachorro. Ella se sentía completamente protegida a su lado. Caperucita y el Lobo se complementaban, porque siempre estuvieron buscándose.  
Lucharon  juntos por esa relación en la que creían, los hombres seguían buscando a Caperucita… y ellos se adentraban cada vez más en la profundidad del bosque. Se amaban.

Cada noche, el Lobo subía a lo alto del monte y aullaba a la luna… dando gracias por tener a Caperucita. Los hombres temían ese aullido y la lobita cobriza solo podía dormirse cuando lo escuchaba desde su rincón en la madriguera.  

miércoles, 11 de marzo de 2015

Fue una tarde de domingo

Estoy tomando un café con una amiga. La cafetería es preciosa, sillones de terciopelo y un piano de cola al fondo, las paredes tienen un tono rosáceo y el techo un dibujo que imita un cielo claro... solo faltan los angelitos rondando para pensar en el paraíso.
El café humeante recorre mi boca y me deja ese sabor tan característico, me encanta el sabor que deja el café sobre mi lengua. Baja por mi garganta llenando mi cuerpo de calor.
Mi amiga me cuenta su día a día mientras da sorbos a su café... la escucho con cierta indiferencia... hoy tengo la cabeza en otra parte... Me sorprende lo diferentes que podemos llegar a ser, ella con sus zapatos planos de charol y su camisa de cuadritos, sus pantalones vaqueros y el pelo cortito. Yo llevo una falda de vuelo con un estampado lleno de mariposas, una blusa de seda rosa palo abotonada por delante y unas medias de rejilla color beige, botines de tacón y una coleta alta de caballo que recoge mi melena.
El camarero pasea con tranquilidad, por su edad podría decirse que estaba aquí antes de que abriesen el lugar. Apenas hay nadie en el local, un par de señoras mayores al fondo y un señor acompañado por su bastón que bebe con lentitud un coñac en la barra.

Son las siete de la tarde y sé que esta noche me costará dormir, los domingos siempre me cuesta. Ella me pregunta por mi día y le cuento sin demasiados detalles; mi vida es bastante monótona desde hace tiempo... necesito un cambio.

Un hombre entra por la puerta, es alto y atractivo, tiene los ojos marrones y el pelo algo canoso, las cejas espesas y los labios finos, me gusta su nariz. Me fijo en sus manos, las tiene pequeñas y aparentemente suaves. Se acerca a la barra y pide un descafeinado. Se da la vuelta y mira hacia nuestra mesa, sonríe y veo que mi amiga le devuelve la sonrisa... ¿Se conocen?
Se acercan y mi amiga se levanta a saludarlo, charlan y lo invita a sentarse con nosotras, yo estoy de pie y él me mira.
-Me llamo Andrés, Encantado.
-Igualmente, yo soy Erytheia.

jueves, 5 de marzo de 2015

Bendita amargura.

Al ritmo de los tacones el vaivén de su coleta caminaba a casa. Él la esperaba en el portal. Un beso largo en los labios, largo como el tiempo cuando estaban separados. El ascensor siempre era peligrosamente apetecible si la acompañaba su aroma. Ponerse cómoda mientras la cafetera comenzaba a funcionar. Descafeinado solo para él, con leche y cuatro de azúcar para ella. ¿Como puedes beber tanta amargura? ¿Es el café el secreto de tu dulzura?  

920 veces había visto ella Pretty Woman en televisión y hoy no le hacía caso al aparato. Julia roberts de compras y ella contemplando muda el perfil que la acompañaba en el sofá. Una mano apretó su pierna con ternura, un brazo pasó por su hombro y acarició su nuca. Un beso en los labios... uno y un millón. Sabía a café.

Las sabanas desordenadas cuando se levantaron a cenar. ¿Sushi? Siempre. Una mirada cómplice mientras al otro lado del teléfono le tomaban la comanda. Ella servía vino blanco, comía aceitunas. El señor del restaurante tardó demasiado poco en llegar... apenas habían tirado los cojines del sofá al suelo cuando llamaron al timbre. 

La cena se eternizó, arremolinados en la alfombra del salón acabaron los postres comiendo(se). 

La cama ganó la partida, ante una luna envidiosa que quiso adelantar el nuevo día. 

miércoles, 4 de marzo de 2015

La leyenda de Caperucita. Secuelas de perderse IV. (Los espejos)

Había días en los que el Lobo llevaba a Caperucita de excursión. Un día ambos partieron a un lugar recóndito que pocos seres conocían. Caperucita quedó extasiada ante la belleza de la cueva de los espejos. La cueva de los espejos era el refugio del Lobo... porque aquella cueva suya no era solo un lugar en el que pequeños cristales incrustados en el techo formaban el más maravilloso falso cielo jamás visto, esa cueva no era solo un lugar en el que crecían las estalactitas y se refugiaban las auroras boreales reflejadas en el manantial que nacía de su subsuelo, aquel lugar no era solo el paraje más maravilloso que Caperucita había visto jamás... La realidad no era comparable a su infinita belleza, pero esa belleza era a su vez incomparable con el secreto que escondía.

El Lobo, tras dejar que caperucita contemplase hasta saciarse la maravilla que mostraba la cueva, le indicó con un gesto que se acercase a la roca enorme en la que la Loba de pelo cobrizo en el que Caperucita se había convertido, se veía reflejada. Fue entonces cuando Caperucita vio la verdadera maravilla de esa cueva. Reflejada en esa roca, vio como un halo de color la rodeaba... son sentimientos, son tus propios sentimientos... le dijo el Lobo a la lobita asombrada. Caperucita vio como el Lobo también tenía un halo de color si miraba su reflejo en la roca. El halo que cubría al Lobo era inmenso, tan grande que toda la superficie de la roca era color. ¿Era el corazón del Lobo? Ella estaba segura de que el Lobo tenía un corazón enorme, lo había comprobado en muchas de sus acciones, pero... ¿Podía ese halo reflejarse? Los colores oscuros simbolizan dolor... ¿Tanto dolor? ¿Tanta alegría a su vez?  El Lobo corrigió sus dudas. Desde cachorro, absorbo  los sentimientos ajenos y este espejo, refleja no solo mis propios sentimientos, sino también los de todos aquellos seres que se han cruzado en mi camino. 

El tono rojo más cercano a mi lomo, es el amor recibido Caperucita. 

martes, 3 de marzo de 2015

Benditas mañanas

Me desperté al oirlo levantarse... esa costumbre suya de inaugurar cada mañana las calles... si aún era de noche! Cerré los ojos al ver que se acercaba a mí, me besó la frente y los labios con una delicadeza infinita. Lo escuché trastear en el baño y lo imaginé saliendo con su ropa de deporte. Me quedé muy quieta cuando de nuevo se acercó a besarme antes de irse. "te quiero" le escuché decir en un susurro quedo, por miedo a despertarme... a mí, que solo la ausencia de su aroma me quitaba el sueño... "Y yo a ti, cuidate", pensé mientras lo veía marchar. Cuando volvió yo llevaba ya bastante rato dormida de nuevo. Esta vez entró dispuesto a despertarme. Me besó con más ganas y más fuerza que antes, como si fuese el último beso que me iba a dar. Me susurró al oido "anda dormilona, vamos a ducharnos..." Remoloneé unos segundos antes de ir a su encuentro. ¿Dormilona? No eran ni las ocho...
Cuando acabé de vestirme el estaba sentado ya con su traje tomando café. "¿Qué piensas hacer toda la mañana? ¿No te aburre librar los lunes?" Me dijo con cierto tono de envidia... "Pienso descansar, yo que puedo." Le dije mientras el imitaba un gruñido. Rompí a reir mientras me servía el café. Me senté junto a él hasta que tuvo que irse a trabajar.

A las dos y media lo llamé:
- ¿Donde estás?
-Cruzando el portal.
-Vale, gracias.

La sorpresa que le había preparado durante toda la mañana es otra historia diferente.

miércoles, 25 de febrero de 2015

El arte de contar

Cuando el arte nació, no fue para que el artista pudiese sentirse realizado, las pinturas rupestres no eran para que se admirase al artista, si no para transmitir. El arte implica transmitir conceptos. Artista es aquella persona que cuenta una verdad y te toca con su obra el corazón. Aquella persona que cambia el ritmo de tus latidos, en cierto modo, es aquella persona que cambia el mundo. 

Yo conocí una vez un artista, un artista salvaje que contaba su verdad desde el bosque... Ese artista a veces me recordaba al Lobo de Caperucita, que la embelesó hasta ganársela. Este artista hacía eso con su verdad. Contaba experiencias, contaba vivencias y en tres palabras se ganaba tu corazón. Era primitivo, salvaje y su mejor instrumento eran los puntos suspensivos... 

El artista se refugiaba en una cueva y de vez en cuando recibía visitas a las que invitaba a café descafeinado y galletas de chocolate. Desde la cueva, el artista, que era un sabio, realizaba su obra... palabras, fotografías, pintura, vídeos... no había casi nada que él no supiese hacer. Se hacía llamar solitario, pero le encantaban las visitas. Yo alguna vez me paseaba por el bosque y aparecía allí para merendar... me sentaba cerca suya y entre café y café le hacía mil preguntas... siempre que me iba me regalaba una pequeña obra de arte y un beso en la frente como despedida. 

Un día vi movimiento en el bosque... algo raro pasaba... estaban cambiando cosas de sitio y cuando quise darme cuenta estaban destruyendo la cueva... Él podía quedarse, pero aceptando que la cueva tuviese otra entrada, otra distribución e incluso horario de acceso restringido al público... El artista se había convertido en una atracción en manos de quienes no apreciaban su obra. 

El artista, que era salvaje y primitivo recorrió el bosque entero, él no aceptaba normas, él no respondía ante nadie... le dolía dejar su antigua cueva, pero se instalaría en una nueva si no le dejaban seguir como hasta entonces. 

No descansó hasta encontrar una cueva acorde a sus gustos, y después venía la parte más difícil, trasladar cada una de sus obras de una cueva a otra. Yo sabía que el artista se rendiría el día que yo dejase de hacerme preguntas, porque él jamás podría dejar de trasmitir, de crear, él siempre sería artista.

lunes, 23 de febrero de 2015

Pensamiento magico-pendejo

Este vídeo cambiara la perspectiva con la que veías la vida.: http://youtu.be/q2v0mBG7xmY

Yo soy muy partidaria de eso del querer es poder... pero este video me ha gustado. El pensamiento mágico pendejo... cambiar el positivismo y el ser felices por narices por el esfuerzo, el apechugar y el salir adelante. Me gusta... si no, no lo compartiría .

domingo, 8 de febrero de 2015

Benditos domingos.

Toc-toc-toc-toc. El sonido de mis tacones parecía acompasarse a mi respiración. Estaba cansada y feliz, era domingo por la tarde y me dirigía a su casa. Tenía el lunes libre. Escuchaba el mar de fondo, las olas rompiendo contra las rocas y en la noche, el cielo destacaba por su color rojizo... Al llegar a la puerta ajusté mi coleta y la desenredé con los dedos. Alisé las arrugas inexistentes de mi falda y me mordí los labios con suavidad. Toqué el timbre y esperé, balanceándome un poco sobre mi misma, ansiosa por verlo. Abrió la puerta y me agarré a su cuello. Me encantaba su aroma, mezclarlo con el mío, sentirlo en mi ropa cuando llegaba a casa.  Me alzó en vuelo mientras yo dejaba caer la bolsa al suelo y me besó con ternura. Llegué a mi hogar.  

Me invitó a ducharme mientras él terminaba de hacer la cena. Salí con un camisón de tirantes, por encima de las rodillas y el pelo húmedo, cuando él aún estaba en la cocina. Lo agarré fuerte por la cintura y besé su cuello. Se giró y me devolvió el beso mientras al oído me decía que fuese a secarme el pelo, que ya estaba la cena casi lista. Fui al salón y puse música, entre toda su música clásica encontré algo de jazz. Cenamos uno frente a otro, él servía y yo me dejaba mimar. Al terminar él fue a cambiarse mientras yo recogía la cocina. Apareció con un pantalón de pijama y olor a frescura. Me besó y me puso en los labios una onza de chocolate. Nos arremolinamos en el sofá tan unidos que casi parecíamos uno. El hacía cosquillas en mis brazos, yo, sujeta a su cuello, jugaba con su pelo. 

Sin previo aviso me cogió en volandas. Acabamos con las sabanas desordenadas...

Benditos domingos. 

La leyenda de caperucita. Secuelas de perderse III

Caperucita se sentía perdida entre tanta gente... No se podía quejar, se sentía arropada entre humanos, esos habían sido sus orígenes, pero... después de haber descubierto la madriguera, se sentía más loba que otra cosa, y lo echaba de menos.

Deambulaba por las calles sin saber muy bien que hacer... más de una vez pensó en volver al bosque pero, el lobo se había ido ¿No? entonces, ¿De qué valía volver? se quedaba siempre a las puertas del bosque, sin querer adentrarse.

Hasta que, un día, en uno de sus paseos, escuchó un aullido... ese aullido del Lobo que recordaba su libertad; y no se lo pensó. Corrió bosque adentro y a ciegas se encontró con el Lobo. Abrazó su pelaje y se desprendió del disfraz de humana que había vestido. Se sintió libre al descalzarse... volvió a brillar su pelaje cobrizo.

"No te vayas nunca más" pensó Caperucita... "nunca me dejes sola"


viernes, 6 de febrero de 2015

La sirenita en el mar de sus ojos.

Hoy he comprendido eso que me decían de niña mis tíos: "Cuando creceis, nos hacéis viejos a nosotros." Hoy me he sentido vieja al levantarme y caer en la cuenta de que era seis de febrero. ¿Cómo puede ser que mi sobrina, una de las dos pequeñas cumpla cuatro años? Si cuando nació yo tenía los quince recién cumplidos!

Sé que algunos que me leen y me conocen desde que nací se estarán acordando de mi cuando digo que me siento vieja: Para ellos: Este año cumplo 20. 

El nacimiento de mi sobri es uno de los recuerdos que tengo más claros. Verla tan gordita y tan guapa con solo dos días... que fuese hija de mi hermana la segunda y no de la mayor... el momento, la forma. 

Mi sobri nació para ser sirena, sirena en el mar de sus ojos, sirena valiente que no teme a nada, que se hace notar, sirena que exige lo que quiere. 

Mi sirenita es inteligente, es lista, es buena y es preciosa. Es importante.

Pero hoy mi sirenita pasa a esa edad en la que de verdad se convierte en una niña, ya no le queda nada de bebe. Ahora es una peligrosa personita con ideas propias, que me tiene loca y me hace vieja. 

Hace un año le escribía mil cuentos solo para ella.

Hoy quiero que sepa que siempre tendrá mis cuentos, que la quiero muchísimo y que podrá contar conmigo para todo, menos para echarse de menos. 

Recuerda sirenita: Eres buena, eres lista, eres importante.

Feliz cuarto cumpleaños.

y gracias por ser parte de las ALAs que me ayudan a volar. 


miércoles, 4 de febrero de 2015

Días chungos.

Primera aclaración. Las que vamos de princesas también tenemos días chungos... bueno chungos no... ¡NEFASTOS!

El otro día leía una taza... (porque ahora las tazas también se leen) cuyo mensaje decía: "Las princesas también nos hartamos de tanto cuento..." 

Pues eso, hoy he tenido uno de esos días en los que al principio dices ¿Está la gente como más estúpida, no? y ya después te das cuenta de que no, de que la que está irritada eres tú misma...

Ejemplo: Mi vecino ha puesto un despertador a las cinco y lo ha repetido a las seis...... quien lo entienda por favor que me lo explique. 

Así que bueno, el día mejor no relatarlo... pero claro, un día malo no quita que una deje de lado sus manías... así que me he puesto a bichear un poco por internet (quien me conoce sabe que yo curiosa poco) y me he encontrado este video. 


Para las princesas y príncipes hartos de cuentos y para los que hoy se han encontrado en su radio a más idiotas de lo normal.

Ceci.

PD. Este blog cada vez tiene menos cuentos... lo siento... para un sitio en el que mando... es lo que hay.