viernes, 23 de enero de 2015

El mar

Una amiga muy sabia me decía un día que quienes tenemos el mar cerca no sabemos apreciarlo... hoy comprendo su frase.

En el mar empieza el mundo, la vida, la libertad, la felicidad... y como el mar no hay nada en este mundo.

Un maestro... un amigo siempre recuerda esta frase de Cristobal Colón... que razón.

Hoy vuelvo a mi mar... hoy me siento cerca del cielo.

miércoles, 21 de enero de 2015

Las puertas entre abiertas

Yo no suelo compartir videos en este espacio... creo que es la primera vez que lo hago.

Pero este es diferente.

Siempre hablo de ponerle corazón a la vida y a veces... no me lo creo ni yo. El que dirán, el bueno o malo, lo que será mejor... siempre están en mi cabecita tozuda... pero

Hoy me comprometo a dejar las puertas entre abiertas, a no pensar tanto y a sentir más. A ser un poquillo más feliz.

¿BUSCAR O DESCUBRIR? | Las puertas entreabiertas: http://youtu.be/ftsftT0sJX8

Siempre más y mejor.

Ceci.

domingo, 18 de enero de 2015

Sería el corazón... que no da motivos.

Creo que eran sus ojos... esa mirada penetrante que se clavaba en el fondo de mi misma, que centraba el mundo en sus pupilas.

O quizás fuese su boca... el labio fino superior y el inferior algo más grueso... la dentadura blanca impoluta, la alineación perfecta de cada pieza. O ese beso que vivía en la comisura izquierda de su sonrisa.

O sus manos... pequeñas y suaves, firmes, tranquilas... protectoras al fin y al cabo

También podría haber sido su nariz... que sí! Que las narices aguileñas también tienen su encanto... que son interesantes.

La barba... definitivamente era la barba... pero... también me gustaba su piel afeitada.

No... seguramente fuera su forma de expresarse, su seguridad, su protecciòn, la forma de mirarme, hablar, agarrarse la barbilla con dos dedos, tensionar por segundos la mandíbula y peinar con la mano su pelo...

Bueno... al fin y al cabo... no me había fijado tanto como para estar segura de que era... pero había algo... alguna característica... alguna maldita razón, por la que yo no podía apartarlo de mi mente.

sábado, 17 de enero de 2015

Cambiar el mundo

Como se nota que tengo que estudiar... no para de darme vueltas la cabecilla... y claro... aquí estoy otra vez.

Esta noche quiero contar algo que no es mìo pero... compartir es vivir... y esto es necesario ser compartido.

El primer día de clase uno de nuestros profesores nos contó esta historia.

Una mujer tenía una niña de tres añitos, a la que cada vez que se iba a trabajar le decía que iba a "arreglar el mundo". Un día se tuvo que llevar a su niña al trabajo y buscando como entretener a la cría encontró en la hoja de una revista el mapa del mundo. La madre lo recortò como si de un puzzle se tratase y se lo dio a la niña, pensando que la pequeña no sabía siquiera los países y eso la tendría toda la mañana ocupada.
No había pasado media hora cuando la niña le dijo a su madre " mama, yo ya he arreglado el mundo". Efectivamente la niña había completado el improvisado puzzle, a la perfección. La mujer no salía de su asombro y buscó como su niña había sido capaz de resolver el puzzle con tanta rapidez.  De repente descubrió que, tras el mapa del mundo, en la revista se mostraba la cara de una persona.


A veces, cambiar el mundo es sìmplemente conseguir con tus acciones que a una persona le lata el corazón a un ritmo diferente. 

miércoles, 14 de enero de 2015

La leyenda de Caperucita, secuelas de perderse.

Esta dejadez no tiene perdón... En estos casos la gente suele decir que es que tiene la cabeza donde no debe, pero la verdad es que precisamente estoy donde debo estar. Con la cabeza en la facultad... ESTAMOS DE EXÁMENES!
Aún así hoy quería mentir un rato... ¿Donde mejor que aquí?
Hace años una chica vestida de rojo se adentró en el bosque para visitar a su abuela... ella ya había tenido una experiencia regulera con un Lobo... pero ya no era una niña con caperuza y estaba segura de que no se perdería en el bosque.
Falda de vuelo, botines con algo de tacón y una capa de las que ahora están de moda. La chica que era más mayor de lo que se sentía y más pequeña de lo que mostraba cara a la galería se echó en la mochila un tarro de miel, un kilo de fresas y un termo de café. En la mano derecha una bandeja de pasteles... chocolate, tocino de cielo, palmeritas y borrachos.
Visitar el bosque no es sencillo... la abuela debería ir buscando un pisito en el centro, ya no está para estos trotes.... en eso iba pensando la chica cuando se dio cuenta de que se había desviado del camino... y no sabía como regresar.
El humano es el único que tropieza dos veces con la misma piedra... "Seré idiota!"
Un ruido... unos pasos... un brillo... y por detrás pelaje sigiloso que se mueve... "no no no... el Lobo no por favor!"
Un Lobo... y ella sola y perdida.
Un aullido, una mirada... ¿Ternura en los ojos del Lobo?
Valiente ella se acercó y le tendió la mano... él levantó la cabeza y ella con prudencia acarició el pelaje de su cuello. El Lobo se lo permitió y ella, más tranquila se sentó a su lado... Estaba cansada.
Cuando despertó, el Lobo la rodeaba protegida, haciendo con su lomo una almohada. Caminaron juntos y se acompañaron durante el camino...
La abuela nunca volvió a ver a su nieta.
Cuenta la leyenda, que cuando en el bosque gritan el nombre de esa chica que fue Caperucita aparece una Loba de pelaje cobrizo.
¿Que porqué nadie cuenta esta versión?
Porque si los niños supiesen que Caperucita encontró su hogar en la manada del Lobo, no habría manera de asustarlos

jueves, 23 de octubre de 2014

Caza-dragones.

Ella  que está siempre, en los días mas feos y te abre los oidos y el corazón, aunque trate de disimularlo.

Dias apáticos y una mano pequeñisima y suave que te sujeta con fuerza. Días sin ganas y una sonrisa de dientes de leche que grita tu nombre. Dias cansados y unas carcajadas que responden a tus cosquillas, que te comen a besos... Te abrazan y la vida parece más bonita, cazan los dragones que te muerden el alma.

Después llega esa amiga que a base de cafe te llena de vida de nuevo la que en un ratito arregla tu mundo y te dice que te pegues el capricho que llevas tanto tiempo buscando, que te lo mereces. Y el telefono que suena porque a 100 km quieren verte bien... quieren verte mejor que bien.

Y el abrazo en casa y el cariño continuo. Nunca estás sola y eso es precioso.

Días apáticos en los que acabas por ver que nunca estarás sola y que eso no lo cambias por nada. Días en los que el nudo en la tripa se afloja para poder dar GRACIAS A LA VIDA.

jueves, 16 de octubre de 2014

Lunas de chocolate

Se querían, se querían sin haberlo podido impedir, porque si ella era una caprichosa consentida, el era un amante paciente. Se  querían por todas las veces que ella estaba guerrera y le apetecía buscarle las cosquillas, hasta de futbol podía discutir sin tener ni idea.... solo por los besos de después, y del durante. Si alguien le hubiese dicho que cuanto mas niña fuese más tierno era él, nunca le habría mostrado la mujer que era sino a la niña que llevaba dentro. Pero claro, la mujer también tenía su papel en el juego y cuanto mas mujer era ella más salvaje era el. Se querían porque cuando las cosas se ponen dificiles acabas por quererte más, por quererte por narices. Por la nariz de él que a ella la traía loca.
También se querían por esa conexión mental que existe algunas veces entre las personas, por cuando pensaban lo mismo en el mismo momento. Se querían porque a ella le encantaba ser una princesa que comía ensaladas y a él ser el rey de la comida basura; pero hasta ahí habían logrado el equilibrio.  Se querían porque una tarde perfecta podía ser chocolate a cucharadas...Y,   porque por muy lejos que estuvieran ambos miraban la misma luna.