domingo, 6 de noviembre de 2011

La aventura del principe Guillermo

Alex y Pablete vienen hoy con una de sus historias. Les dejo la palabra.

En un mundo lejos, lejos de aquí existía un reino donde vivía una reina con su hijo un príncipe rubio de ojos verdes que tenía ocho años. Un día llegó a ese reino un señor a caballo que contó como en la torre que había tras la montaña que se veía desde el poblado existía una princesa guerrera que estaba buscando un compañero para ir a rescatar al reino de los globos de colores del malvado dragón de las uñas afiladas. Al enterarse, el príncipe Guillermo quiso ir a buscar a la princesa guerrera para luchar junto a ella contra el dragón. Cuando se lo dijo a su madre la reina esta le dijo que era demasiado pequeño para esa aventura. El se fue esa noche a su cuarto muy enfadado y tramó un plan para escaparse. Saltó por la ventana hasta una colchoneta donde a él le encantaba saltar. Desde allí se fue despacito y con cuidado de que no lo vieran hasta el lugar donde le esperaba su caballo Portugués. Cabalgando, cabalgando se alejó del poblado y después de toda una noche donde solo paró un rato a descansar llegó al poblado donde todo el mundo hablaba de la princesa guerrera. Cuando el príncipe Guillermo vio a la princesa que era una niña como ella se sorprendió porque el pensaba que sería una princesa más mayor. La princesa se tenía dos largas trenzas negras y los ojos muy azules se llamaba Macarena y tenía siete años y medio. Ella cuando Guillermo le contó su aventura se sorprendió porque no pensaba que un niño pudiera haber hecho todo ese camino solo. Ella le contó que su padre tampoco la dejaba ir y le dijo que era muy importante que fueran porque solo los niños y las niñas como ellos eran capaz de saber la importancia de los globos solo ellos sabían lo mucho que alegraba una fiesta o lo divertida que podía ser una tarde si se tenía uno. Trazaron un plan para que la princesa se pudiera escapar como el había hecho. Lo lograron y esa noche ambos cabalgaron hasta el poblado donde el dragón tenía asustados a todas las personas que fabricaban los globos del mundo entero.
Una vez allí los niños preguntaron a las personas del pueblo como podían derrotar al dragón y estos le dijeron que la única manera era dormirlo y cortarle las uñas. Los niños inventaron un cuento largo y varios un poco más cortitos además de dos nanas para que el dragón se quedara dormido. Esa noche se acercaron a la cueva donde vivía el dragón y desde un lugar escondido le contaron los cuentos con los que consiguieron que se durmiera. Así se acercaron despacito, despacito y le cortaron con mucho cuidadito las uñas. Así consiguieron salvar al poblado de los globos de colores y a todos los globos del mundo. Demostrando que no hay que ser grande para hacer grandes cosas.

2 comentarios:

M.A.S.A. dijo...

Holaa, somos del blog Felices de la Vida: http://happyoftheworld.blogspot.com/ y nos ha gustado mucho tu blog. Te decirmos: "Visita el nuestro" Gracias

cecilia cisneros arenas dijo...

Gracias! ahora mismo voy a verlo.