contar historias es una manera de hacer que la realidad se parezca más a lo que desearías que fuera.
sábado, 19 de marzo de 2011
Un mensaje para ella.
Cuando pierdes a una persona que quieres, cuando la pierdes para siempre, normalmente sientes tristeza, una infinita tristeza y piensas que nunca más podrás seguir adelante. Es raro, pero, cuando te perdí, no pensé que no pudiera seguir, pensé que ahora tu fuerza y tus ganas de vivir se habían convertido en una parte de mí, sentí que me habías dejado tu fuerza y que ahora tengo que luchar más, que tu qerrías que siguiera riendo, que siguiera cantando, que siguiera persiguiendo mis sueños, que siguiera con mis ganas de cambiar el mundo... No te voy a defraudar, voy a seguir viviendo, con tu fuerza y la mía, voy a seguir luchando, te lo prometo.
lunes, 31 de enero de 2011
La voz de ...
Os voy a contar la historia de una persona con la voz más poderosa del mundo, con una voz que movía el cielo y la tierra con una voz que hacía cambiar el mundo.... Tenía la voz especial pero no era su voz lo mejor de ella, si no la forma con la que la utilizaba, con una magia secreta y escondida que cada vez que sonaba hacía temblar a alguien y erizaba el vello de los brazos de todos los que la oían. Tenía un poder de palabra que llegaba a los rincones más oscuros del mar y hasta los peces más extraños, esos que viven al fondo del todo y dan miedo cuando los ves entendían su forma de pensar e incluso la mayoría de las veces estaban de acuerdo. Tenía unas alas en sus palabras que llegaban a las nubes y hasta los angelitos de la guarda que pensaban como ella la ayudaban a continuar su camino. Pues pasó que un día, a esa persona no le salió la voz, durante un tiempo estuvo muda pero no importó, no importó al mundo, porque la voz de su corazón, de sus ideas no la callaban laringitis, virus, ni enfermedades raras ni personas crueles y es que era esa voz, la que movía cielo y tierra, la que nos hacía y nos puede hacer a todos cambiar.
sábado, 29 de enero de 2011
Pon una Clodia en tu vida
Hoy, quiero hablar de ella, esa nueva compañera, amiga, que llegó al final del pasado año para cambiarlo todo. Recuerdo que cuando la vi, pensé: “Otra niñata superficial que pasa de todo y se cree la mejor”. Quizás, porque me he chocado con tantas así que algunas veces las confundo, pero esta vez, me equivoqué, aunque lo descubrí un tiempo después. Ella tenía los ojos oscuros, como la noche, y es que la noche estaba dentro de su ser, no creo que hubiera nada mejor que salir de fiesta para ella, eso, y comer dulces. También tenía el pelo marrón, como el chocolate y la coca-cola, ella, preferiría el chocolate, porque para su gusto, la coca-cola “picaba”. Lo último que describiré de su boca, es que era grande, grande y brillante, sobretodo porque la tenía llena de risa, una risa nerviosa, ruidosa y verdadera. Era guapa, había que admitirlo, guapa y aunque algunos lo vean incompatible, inteligente. Aunque lo mejor de Ella, era su forma de ser, por que era extrovertida, alegre, simpatica, porque sabía querer a los demás y sabía quererse. Ella era una chica de armas tomar, soñadora, atrevida. con ella aprendí a valorar cosas de mi que desconocía, aprendí a quererme aún más y a hacer las cosas porque yo quería sin importar lo que dijeran los demás. Y es que, imagínense a donde llegaba esa imaginación y esa originalidad que un día, así, sin saber porqué, me dijo el piropo más original que nunca me han dicho: “Eres como Vicky el vikingo, siempre tienes ideas brillantes” Por eso y por que la quiero muchísimo le dedico esto que cierro con una frase para nosotras un tanto especial, solo digo: “¡Sonríe preciosa….!
lunes, 10 de enero de 2011
Os lo debía,
Teneís fuerza, ganas de vivir, magia en vuestro interior, y, habéis hecho tanto por mi, sin apenas conocerme, que simplemente, os lo debía Ana, tiene el pelo negro, rizado, a la altura de los hombros, y la cabeza muy muy bien organizada, da grandes consejos, casi tan grandes como su corazón. Mariajo, es rubia, con un rubio que casi se podía confundir con castaño, los ojos color miel, la dulzura en su palabra y la fuerza en su interior, además está su don, ese don de artista, que consigue convertir en belleza las notas que salen de su ser, su arte es grande, casi tan grande como su corazón. Mari Carmen tiene el pelo castaño y liso, con algunas mechas doradas, como rayos de luz, la luz que desprende su sonrisa, y tiene su tranquilidad, su paz, su sencillez, y esa manera de hacerte sentir bien cuando te coge la mano y te dice que puedes seguir adelante su confianza, en el mundo, en ti es tan grande, tan grande casi como su corazón. Por ultimo está Maite, que como dice una canción, tiene el sol plantado en la cabeza y los ojos profundos y negros, Maite tiene la fuerza y las ganas vivir de todas, que casi parecía que se la ha robado a alguien, pero no, Maite no roba ganas de vivir, si no que te las da con una sonrisa, Maite tiene la boca llena de risa y el corazón lleno de bondad, una bondad que le cabe de milagro, porque su bondad es muy grande, pero no tanto como su corazón. Ana, Mariajo, Mari Carmen y Maite, tienen el corazon enorme y eso las hace a ellas grandes, muy grandes, yo intento con esto, describirlas, para que todos sepan porqué loas admiro tanto, aunque me queda mucho por decir….Gracias y no lo olvidéis nunca: De verdad, sois grandes!
con Cariño, Ceci.
con Cariño, Ceci.
sábado, 25 de diciembre de 2010
venga hombre, que estamos en navidad
Por diciembre, hay una frase, que todos usamos para borrar las caras largas, para borrar las penas, una frase que a mi me encanta, cuando vemos a alguien triste le decimos: “Venga hombre cambia esa cara QUE ESTAMOS EN NAVIDAD “ y eso vale para que muchos sonrian. Yo no se que magia es esa que consigue hacernos cambiar de repente el humor, que olor tienen los abetos, incluso los falsos, que sabor tiene el turrón que color tienen las luces callejeras que cambian el mundo. Espero que este año, nadie te tenga que decir “Cambia esa cara” que la vida, el destino y la suerte se unan para darte felicidad, que te den tantas cosas buenas como mereces y que no puedas para de reir. Este año espero que te regalen muchas sonrisas, muchos besos, muchos abrazos. Que se cumplan tus sueños, que salga de su escondite lo mejor de ti, que cumplas tus propósitos, que este año venga cargado de fuerzas y ganas, que la vida te haga cosquillas que rias y llores de alegría que el destino te de fuerzas y ganas para luchar contra todo, que el mundo te de un abrazo lleno de magia. Por mi parte, te regalo un abrazo, un beso, una sonrisa y el deseo de que todo te vaya bien.
Con cariño, Ceci.
Con cariño, Ceci.
lunes, 13 de diciembre de 2010
la cabeza de María
María odiaba esa manía que tienen las personas de decir que su vida era un asco, incluso una mierda, y no lo odiaba por eso, si no porque, todos se quejaban pero ninguno hacía nada por solucionarlo. María tenía naturaleza luchadora y una cualidad, defecto o virtud que se basaba simplemente en no aceptar ninguna injusticia. María tenía dieciséis años, y como suele pasar, las personas algo mayores no la tomaban en serio. Ellos se lo perdían, María tenía mucho que decir, mucho que cambiar y aunque tenía mucho que aprender, tenía también mucho que enseñar. María pensaba que el mayor problema que tenía el mundo, era que no quería escuchar, que en la sociedad de hoy en día no había tiempo para escuchar, solo para hablar, y no había lugar para el silencio. Las personas hablaban de lo que no tenían que decir, de los demás de lo que oían, de lo que veían, de todo lo que pasaba y cuando no pasaba nada, se lo inventaban que era lo peor. No quiere decir que María viera mal la imaginación, jamás, era ella la que más imaginaba, pero imaginar y mentir no es lo mismo, pues la mentira lleva consigo algunas veces la mala intención y era eso lo que odiaba María, la imaginación con mala intención, la mentira para hacer daño. Muchas veces, esa mentira provenía de otro de los problemas más grandes de la sociedad, la poca solidaridad. Las personas pensaban en sí mismas, creían que antes que nadie debía estar su propia felicidad y luego, vendrían los demás, sin pararse a pensar que se puede ser feliz con un reparto de todo un poco más equitativo y que cuando ayudamos a los demás sentimos una fuerza, unas ganas y algo en el estómago que nadie podía explicar, el sentimiento más maravilloso del mundo. Otro de los problemas que tenía la sociedad era el poco sentido común de muchos y muchas, de personas que creen en la desigualdad, en la violencia antes que la palabra, que no tienen esperanza en el ser humano, ni en el mundo, personas que no luchan, que se quejan, personas sin esperanzas. Si las personas creyeran en la igualdad, no sabríamos que significa racismo, no habría violencia de género… Si las personas hablaran antes de pelear, si creyeran en la cultura, si se valorara un poco más la capacidad de debatir, no habría peleas por las noches en las discotecas, ni guerras, ni tantas muertes… Si las personas tuvieran esperanzas y creyeran un poco más en el mundo y el ser humano, el terrorismo no existiría, ni los asesinos, ni los ladrones… Si las personas lucharan con la palabra, por lo que creen, siempre respetando la libertad de los demás todo iría mucho mejor, y es que ahí está el problema de las personas, en esa palabra tan sencilla y tan fácil de decir como RESPETO una palabra tan, tan fácil de cumplir y con tan pocos partidarios de hacerla efectiva…. María todos estos pensamientos los decía en una frase, si las personas fueran como se dice que debe ser una persona, el mundo iría mucho mejor.
viernes, 10 de diciembre de 2010
AISHA
Aisha sueña con el mar, pero nunca lo ha visto, aunque sabe mejor que nadie como es. Aisha vive en el desierto, en un pueblo que siempre ha sido suyo, pero ni ella ni nadie creen que tenga dueño. El país de Aisha tiene mar, ese que ella nunca ha visto. El país de Aisha tiene flores, árboles, plantas y pájaros.Árboles en los que ella, nunca se ha subido. Plantas que ella, nunca ha olido. Pájaros que ella, nunca ha visto volar. Aisha conoce todo esto, está en los cuentos que cuenta su mamá. Aisha conoce todo eso, ella lo ve al cerrar los ojos, cuando empieza a soñar. Aisha algú día volverá a su país, ese que nunca ha podido visitar.
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